VARICES

  • ¿Qué son?

    Las varices representan una de las patologías más frecuentes que podemos encontrar en la población, ya que se estima que más de un 40% de las personas por encima de los 60 años las pueden presentar. Se trata de dilataciones tortuosas de venas superficiales, que son resultado de un mal funcionamiento del sistema venoso de la pierna.

    Para comprender cómo se originan, debemos saber que en la pierna existen venas profundas (sistema venoso profundo) y otras superficiales (sistema venoso superficial), siendo el flujo normal desde la superficiales a las profundas, y siempre ascendente, es decir, hacia el corazón (gracias al sistema de válvulas presentes en las venas de los miembros inferiores, que evita que la sangre pueda retroceder de nuevo hacia el pie). El sistema venoso profundo es el que mueve la inmensa mayoría de la sangre que hay en las piernas, siendo la función de las venas superficiales anecdótica en este sentido.

    Cuando estas válvulas se ven afectadas, el flujo sanguíneo en la vena se invierte, provocando un aumento de presión y la aparición de venas dilatadas y tortuosas, que son las varices.

  • ¿Qué consecuencias tienen?

    En sí mismas las varices pueden ser asintomáticas o por el contrario ocasionar molestias (pesadez de piernas, cansancio) o complicaciones, como trombosis, inflamación o hemorragia (rotura de una variz). Además, con el tiempo pueden ocasionar hinchazón o edema de la pierna, cambios de coloración en la misma (piel de color ocre o marrón), picor y sequedad cutánea, y en último término, úlceras vasculares que son muy complicadas de curar.

  • ¿Cómo se pueden tratar?

    En casi todos los casos, hay un tratamiento médico que puede ayudar a reducir los síntomas de pesadez, cansancio, calambres, consistente en el empleo de medias de compresión y algunos fármacos específicos (llamados venotónicos) junto con determinados hábitos de vida. Sin embargo, este tratamiento médico no podrá eliminar sus varices una vez que éstas están presentes.

    La clave para eliminar las varices es un buen diagnóstico, basado en la exploración física y sobre todo en el uso del ECO-Doppler y otras pruebas complementarias. En función de este diagnóstico se puede recomendar un tipo de técnica u otra para tratarlas. Es por ello, que las varices deben ser diagnosticadas y tratadas por especialistas en Angiología y Cirugía Vascular.

    Entre las técnicas que podemos ofrecer, lo cual dependerá del tipo de variz que presente, están:

    • Esclerosis de varices con microespuma: indicado para venas reticulares, telangiectasias, y algunos tipos de varices
    • Cirugía hemodinámica (Cirugía tipo CHIVA)
    • Safenectomías
    • Flebectomía simple o complementaria a otras técnicas
    • Técnicas ablativas de la vena safena: radiofrecuencia, láser, cianocrilato, ablación mecánico-química

    En los últimos años ha tenido gran auge las técnicas ablativas de la vena safena, entre las que destacan la radiofrecuencia y el uso de cianocrilatos. En estos casos, la intervención se realiza con anestesia local, se punciona la vena safena y se introduce un catéter fino que se avanza hasta la ingle. Mediante este catéter se consigue un sellado de la vena, bien sea por calor (radiofrecuencia) o mediante la liberación de un adhesivo (cianocrilato). Éstas técnicas no requieren ningún tipo de reposo, ni conllevan heridas quirúrgicas, por lo que puede realizar su actividad laboral habitual desde el día siguiente.